Guía de viaje: San Francisco y Yosemite (CA)

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Hola chicas!

Para las vacaciones de fin de año 2018 hicimos un viaje súper lindo por California, y hoy les quiero empezar a contar los detalles de la primera parte: San Francisco y Yosemite. Durante el viaje les estuve compartiendo muchas cosas en mis stories de Instagram, pero ahora de manera más estructurada les quiero dejar una pequeña guía.

Desde hace unos años Joaquín y yo trabajamos de manera exclusiva en proyectos independientes que nos permiten “definir” nuestra agenda. Sin embargo, lo usual es que terminamos llenando la agenda, con muchos meses de anticipación y resulta muy difícil sacar vacaciones. Por eso este tipo de viajes de más de dos semanas son tan especiales para mí.

TIQUETES AEREOS: es lo primero que hago al planear un viaje porque es lo que más varía en precio y se agotan las opciones conforme avanza el tiempo. Desde julio nos antojamos de ir a California, pero al buscar fechas vacías en la agenda terminé dando con fin de año!, jaja! Ni siquiera la boda la planeamos con tanta anticipación!

Al viajar entre Costa Rica y San Francisco, California no habían vuelos directos, al menos en estas fechas (vuelo directo vale cada centavo de diferencia!!). Así que volamos haciendo escala en México D.F., al ser la opción más corta y con opciones de horario agradable (no nos gusta viajar de madrugada).

  1. SAN FRANCISCO, CALIFORNIA

HOSPEDAJE: no conocíamos esta ciudad, pero la ubicación céntrica es un punto muy importante en cualquier lugar. Escogimos la zona de Union Square, y un hotel de la cadena Hilton, porque las cadenas inernacionales mantienen estándares similares de calidad. Es decir que si te gustó uno en algún lugar, este debe ser similar.

TRANSPORTE: en las ciudades grandes usualmente es incómodo alquilar un carro, por temas de falta de estacionamiento (o muy costoso) y problemas de congestión vehicular. En este caso optamos por tomar el servicio de bus turístico (BIG BUS TOUR) que atraviesa todo el área y le permite a uno subirse y bajarse cuando desee, y en otras ocasiones tomamos UBER.

ITINERARIO: el embarazo no estaba contemplado en un inicio, y a pesar de haber tenido el permiso de mi ginecóloga, no me sentía al 100% en los últimos días del primer trimestre (náuseas y agotamiento). En fin, hicimos ciertas variaciones, y básicamente le bajamos la intensidad a lo que habría sido en otro momento.

Recorrimos la zona de Union Square a pie, conocida como el corazón de la ciudad. Es un área llena de comercios y restaurantes, ideal para salir de compras y disfrutar la ciudad.

Big Bus Tour: tomamos el tour de dos días. El primer día lo tomamos en la tarde, haciendo todo el circuito sin bajarnos porque ya me sentía cansada de caminar. Esto nos permitió entender la dimensión de la ciudad, ubicar los puntos de interés que deseabamos conocer mejor y a la vez descansar un poco.

Al día siguiente lo volvimos a tomar desde temprano, e hicimos paradas en Alamo Square/ Painted Ladies, Golden Gate (foto oficial del embarazo) y los muelles, entre otros. Una de las ventajas de este tour es que lo tomas y lo dejas a conveniencia, te permite tener un medio de transporte garantizado y puedes ir escuchando a un guía con los detalles de cada zona (audífonos en idioma que desees).

Aquí no teníamos muchos días y yo no tenía mucha energía. Esto hizo que decidiéramos conocer algunos lugares sin bajarnos del bus (City Hall, Haight Ashbury, etc). En otros puntos como el Golden Gate nos bajamos, lo atravesamos caminando y pudimos tener fotos desde ambos extremos. En uber fuimos a Lombard Street y de regreso en las noches después de cenar.

Al terminar con San Francisco alquilamos un carro para recorrer 330km hacia el parque nacional Yosemite. En viajes largos es indispensable hacer paradas estratégicas, y qué mejor que un centro comercial? jaja! A 70km de de San Francisco está ubicado San Fracisco Premium Outlet, y ahí pasamos el día.

2. PARQUE NACIONAL YOSEMITE, CALIFORNIA

HOSPEDAJE: Al salir de ahí seguimos por casi cuatro horas más hasta llegar al hotel Tenaya Lodge, en las afueras de Yosemite. Este parque nacional posee hospedajes de todo tipo, pero las opciones que habían disponibles en ese momento sólo incuían tiendas de acampar, así que buscamos un hotel cercano. Este resort está ubicado medio de la montaña, a 20 minutos de la entrada del parque.

TRANSPORTE: Aquí también preferimos tomar un tour que nos llevaba del hotel al parque y hacía el recorrido durante todo el día en los principales puntos de interés. Esto lo decidimos porque el clima nevado y mi embarazo la posibilidad de tener que colocar cadenas en las llantas del carro y de caminar todo el día no resultaba tan atractivo.

ITINERARIO: poder conocer Yosemite fue increíble, con sus montañas de granito, los árboles de secoya y cataratas congeladas. Al poseer un clima estacional, la experiencia cambia completamente dependiendo de la fecha en la que vayas. En invierno es súper frío, está nevado y ciertas zonas las cierran por el clima. Sin embargo es un paisaje indescriptible, completamente natural, un lugar demasiado especial que ansiaba conocer y que superó mis expectativas.

Al hospedarnos en un hotel de este tipo también quisimos disfrutar de sus instalaciones: el gimnasio, el spa, la piscina bajo techo (la externa estaba congelada!), pero sobre todo poder recorrer la propiedad, caminando o en una carreta guiada por caballos. Es un bosque de coníferas divino, donde uno se siente en el set de una película.

Me encanta este tipo de viajes donde combinamos destinos muy distintos. San Fracisco es una ciudad increible, posee estilos arquitectónicos súper definidos, como sus casas victorianas y eduardianas en medio de un paisaje súper quebrado, con calles que suben y bajan de manera antojadiza. Por otro lado, Yosemite es una maravilla natural monumental que te quita el aliento y hace que uno se sienta en sintonía con el ambiente.

De aquí seguimos hacia un paisaje opuesto, pero también desconocido para quienes vivimos en el trópico: el desierto. Esto queda reservado para la siguiente parte.

un abrazo,

Valeza